L os 5 momentos más importantes de nuestra vida.
1. El día en que naces.
2. El día en que recibes el Santo Bautismo.
3. El día en que recibes la Santa Eucaristía por primera vez.
4. Cuando recibes la plenitud del Espíritu Santo en la Confirmación.
5. El día en que descubres para que naciste.
Toda alma por naturaleza busca una trascendencia, un sueño profundo que cumplir, una huella que dejar en este paso por la vida, por este justo momento de la historia.
Pero ¿Cómo debo desarrollar este sueño, este propósito? ¿Existe alguna herramienta para descubrirlo? ¿Cómo eligen las personas su misión? o ¿Cuál es el método más eficaz para estar seguros de encontrar nuestra misión de vida?
Es un tema crucial, que definirá nuestra felicidad, nuestro sentido de la vida, nuestra visión en saber como dirigirnos durante este caminar, definirá como influimos a los demás, como les ayudamos, como nos sentimos realmente llenos en esta vida, como será nuestra relación con Dios; nuestro Padre y como será la relación con María Santísima; Nuestra Madre. Para finalmente responder: ¿Cómo quedará perpetuado nuestro paso por esta vida por toda la eternidad?… nuestro paso por este lapso de tiempo muy corto en la historia que llamamos: vida.
Si ni siquiera nos planteamos meditar, es un gran peligro de encontrarnos algún día, en nuestro “juicio personal”, cuando llegue la pregunta de nuestro Creador: ¿Qué me presentas? ¿Qué frutos espirituales me traes? y no saber dar una respuesta, será un gran peligro de encontrarnos al borde de una muerte, pero no una muerte física, sino espiritual, una muerte del alma, una muerte eterna, alejados por toda la eternidad de la presencia de Dios. Este será el más grande dolor que un alma pueda recibir, no por deseo de Dios, sino por elección propia, decisión de cada alma, no solo en un momento; sino cada día de nuestras vidas.
Por ello el meditar en ¿Cómo descubrir la misión que Dios me asigno? es una pregunta sumamente seria. Bien pudiéramos decir; de ello depende nuestra eternidad, nuestra salvación, nuestra santidad.

